lunes, 13 de junio de 2011

حبي


Hace ya veinticinco lunas, más o menos.

Me vestí de loco una mañana, con la capa de mi abuelo y un sombrero de papelero, además del cosquilleo profético en mi pecho por presentir que esa noche el trozo de corazón que me faltaba, llegaría.

Junio trece, día de fiesta. Junio trece, noche de magia.

Caminé vagando como era mi costumbre, como aún lo hago, pero aquella noche hice que un ángel me arrastrara a las puertas del ansia. Lo hizo y entré. Era un lugar subterráneo, donde las almas ansiosas entraban buscando salir con su gemela, pero la mayoría de las veces, si acaso volvían a la superficie acompañadas de espejismos.

Al bajar las escaleras hacia ese otro mundo bajo tierra, mi pretexto era el festejo personal al espíritu del amor y las cosas perdidas. Cuando entré, una mirada se posó sobre mí, me llamó. Me quité la capa y el sombrero para después mezclarme con los otros habitantes del lugar.

¿Por qué tan solo?” dijo él y me miró con esa dulzura que le caracteriza, con ese aliento de vida que le ha abierto todas las puertas. No sé si respondí, ya no lo recuerdo, sólo sé que después de un rato conversábamos de las 7 esferas del universo.

El espíritu que me hablaba me contagiaba con su sonrisa cada vez que se me acercaba, me hacía fantasear, pero sobre todo me desconcertaba. Hablaba de fuego y aire, de alquimia sagrada mientras la música mundana le rodeaba. Él hacía bailar los recuerdos de un pasado que nunca compartimos mientras ataba las notas a la partitura que es nuestro camino.

Ese mismo espíritu con manos de artesano, tomó el fuego de mí, lo hizo creación y aliento de vida, lo hizo la flama aurea que habita en el corazón y que es el halo de nuestra vida en los mil mundos que recorremos acompañándonos.

Al amanecer subimos a la luz, volvimos a la superficie tomados de la mano. Le besé de manera que ahora el desconcierto era suyo y tomé mi camino de nuevo a la deriva pero ahora distinto. Allá abajo habíamos celebrado el encuentro de nosotros, mientras que arriba estaban ya juntos nuestros caminos.

Aquel ser es la ciudad en la que vivo, es mi guía, mi equilibrio, la risa, la ternura. Corazón, es el corazón mismo de mi alegría. Le amo.

Dioses, santos, ángeles, ánimas de muertos y vivos nos acompañan, nos guardan mientras que nosotros dos juntos, intentamos encontrar belleza en el universo para hacer de nuestro sitio un lugar un poco más bello.

Besos de Luna, cariño de Sol, miradas de risa y abrazos de fortaleza son hoy lo que de حبي me alimenta. Sigo loco pero tomado de su mano.


jueves, 12 de mayo de 2011

Mariguana, Coca y Amapola (Canción)

Mariguana, Coca y Amapola se reunieron para dialogar. 'El tema que vamos a tratar', dijo Coca la moderadora, ‘¿qué estrategia se implementa ahora cuando nos quieren erradicar? ¿qué estrategia se implementa ahora cuando nos quieren erradicar?’.

Mariguana dijo: ‘voy a hablar, yo a esa vaina ni le paro bolas, los gringos que no me crean tan boba, si me acaban qué van a fumar. Los gringos que no me crean tan boba, si me acaban qué van a fumar. Oiga Coca recuérdese usted, así persiguieron a Café, como conversamos hace rato, también persiguieron a Tabaco, como conversamos hace rato, también persiguieron a Tabaco’.

‘¿Quién más va intervenir?’ dijo Coca. Amapola una mano alzó, en un taburete se trepó, oigan lo que salió de su boca: ‘En este mundo hay gente tan loca, tan requete mala o qué se yo, en este mundo hay gente tan loca, tan requete mala o qué se yo. Nerón chiquitico les quedó, Hitler ni los tobillos les toca y a esos sí hay que pararle pelotas, antes que no quede ni dios'.

'¿A mí por qué quieren darme fin? Sólo porque adorno un gran jardín, porque doy un aroma tan bueno quieren matarme con su veneno, porque doy un aroma tan bueno quieren matarme con su veneno’.

Coca se levantó de la silla, dijo: ‘Está muy buena la reunión. Para seguir con la discusión voy hacerles mi aporte enseguida. Es terrorista quien nos fumiga, de la naturaleza un matón, es terrorista quien nos fumiga, de la naturaleza un matón y hay que hacer una revolución que a la naturaleza redima ¡que se legalicen nuestras vidas, no más muerte por fumigación! ¡que se legalicen nuestras vidas, no más muerte por fumigación!’

¿A mí por qué quieren darme fin? Sólo porque adorno un gran jardín, porque doy un aroma tan bueno quieren matarme con su veneno, porque doy un aroma tan bueno quieren matarme con su veneno’.

Al final las tres conspiradoras acusadas de ser tan dañinas, crearon su célula clandestina y montaron su propia emisora, escuchando la voz de la flora sabrán quién en este mundo alucina, porque hay tantos valores en ruina, cuáles son las fuerzas destructoras, dice Amapola la locutora, ‘Solo queremos ser medicina’.

De la chicha culpan a Maíz pero él dando arepa es más feliz. Caña Dulce da miel deliciosa, licor la vuelve la gente ociosa. Caña Dulce da miel deliciosa, licor la vuelve la gente ociosa’.

Y ésta fue la conclusión de esa histórica reunión: ‘¡Mientras estemos prohibidas viviremos perseguidas y será más elevado nuestro precio en el mercado!’. Por eso la solución es la legalización, por eso la solución es la legalización.